lunes, 2 de agosto de 2010

capitulo 2

Con un simple roce de su boca, Edward le abrio e invadio los labios, encendiendo sus sentidos cuando deslizo la suave lengua dentro de su boca y arraso todo lo que tocaba con cada excitante caricia.

Bella habia esperado de Edward un beso rudo, sin concesiones ante su inexperiencia. No fue asi. Es verdad que fue hambriento y exigente, pero bueno, muy bueno. Un enredo salvaje de labios, aliento y hambre.

A Bella la habian besado antes, pero no de esa manera. Edward no era de los que perdia el tiempo.

De repente, el se retiro, dejandola dolorida y sin fuerzas. Dios, su sabor. Era excitante y masculino. Realmente adictivo. Con solo un beso Edward se habia hecho con el control, y Bella deseaba mas, mucho mas.

Edward volvio a rozarle los labios y Bella abrio un poco mas la boca. Se hundio en ella con mas profundidad que antes. La saboreo, jugueteo con ella y se retiro. Bella necesitaba mas, y presiono las palmas de las manos contra el pecho de Edward, sintiendo el salvaje palpitar de su corazon contra su mano.

Edward la recompenso con otra provocativa caricia de sus labios, que consiguio en solo un segundo derretirla. La dejo sin defensas una vez mas. Bella deslizo las manos del pecho de Edward a su pelo, aferrandose a el para acercarlo aun mas. Bella se moria de deseo. Le araño. Apenas podia respirar, estaba mareada, deleitada con el calor que crecia en su vientre. Se le tensaron los pezones, era tan bueno...

Noto una calida mano curvandose sobre su brazo, ascendiendo en una lenta caricia. Emmett. Casi se habia olvidado de el, pero cuando el se acerco mas a ella y sintio el calor de su cuerpo contra su espalda, asi como la dureza de su miembro en su trasero le fue imposible ignorarlo.

Emmett levanto la mano y le aparto el pelo del cuello. La suave presion de la ardiente boca de aquel hombre y su calido aliento sobre el cuello fue como una suave lluvia sobre su sensible piel. Bella se estremecio, pero Emmett continuo.

Unas manos firmes se deslizaron sobre las costillas femeninas. Emmett de nuevo. Aquellos dedos indagadores le rozaron el lateral de los pechos, mandando nuevas sensaciones que recorrieron todo su cuerpo. Bella gimio mientras Edward seguia besandola. Inclinando la cabeza, amoldo sus labios perfectamente a los de ella y su beso se hizo mas insistente.

Bella se sintio acalorada y dolorida. Queria mas.

Agarrandola fuertemente de las caderas, Edward se arqueo contra ella, apretando su impresionante ereccion en un delicioso movimiento contra su sexo. Aquello no la apaciguo, solo la inflamo mas y gimio.

Doblando las rodillas Edward la agarro por los muslos y la levanto. Bella apenas tuvo tiempo de soltar un grito ahogado antes de que este la dejara caer contra Emmett, cuya polla se apretaba aun mas contra ella. Pero no habia terminado...

Edward le arranco los pantalones y el tanga, luego le abrio las piernas, manteniendolas separadas con aquellas enormes manos. Emmett le ayudo sosteniendole las rodillas con los antebrazos, dejandola abierta y expuesta a su primo. A Bella le latia el corazon tan rapido que solo podia escuchar el frenetico palpitar mientras observaba como Edward la miraba como si se le fuera la vida en ello. Bella envio una muda invitacion a esos profundos ojos verdes que brillaban intensamente con un calor abrasador.

Edward se quedo inmovil, esperando. Mirando. Volviendola loca de anticipacion y deseo.

- Edward...

- Manten sus piernas separadas - Le dijo el a Emmett.

Luego se introdujo entre los muslos separados y presiono intimamente la bragueta de los vaqueros contra los pliegues humedos. Ante el contacto, el clitoris de Bella respondio con un avido latido. Edward la sujeto por las caderas, alejandola del agarre de Emmett. Se rodeo las caderas con las piernas de Bella y embistio contra ella una y otra vez. Bella grito. Masturbarse jamas habia sido tan intenso y agudo. Tan abrumador.

Antes de poder asimilarlo o pensar en la siguiente caricia que le proporcionaria Edward, Emmett le deslizo las manos desde el torax al vientre y luego de vuelta y mas arriba hasta ahuecarle los pechos con sus calidas manos. Bella se derritio con un largo gemido. La pellizco suavemente con los dedos y el estremecimiento de deseo bajo disparado a su clitoris. Emmett froto suavemente sus pulgares contra sus pezones.

A Bella le llevo un rato darse cuenta que Edward observaba las caricias de Emmett con una oscura mirada de deseo. Sus ojos, cuando la miraron a ella, prometian devorarla. Un agudo deseo cruzo el vientre de Bella, retorciendole las entrañas.

- Tenemos que quitarle esto- dijo, dirigiendo los dedos al ultimo boton de la blusa.

-Ahora- se mostro de acuerdo Emmett. Y juntos, la dejaron sobre el mostrador.

Un momento despues, Emmett dirigio los dedos al boton superior de la blusa y lo desabrocho. Aturdida, Bella observo como su tensa piel iba quedando expuesta hasta que todos los botones fueron desabrochados. Emmett le quito la blusa de un hombro, mientras Edward se la quitaba del otro y levantaba la mirada hacia ella con ojos feroces y decididos. Un remolino de deseo se anudo en su vientre, conteniendo un suspiro, despojandola de cualquier sentimiento racional.

Edward se inclino hacia delante y mientras su aliento chocaba con su cuello haciendola pedazos, alargo una mano por detras y le desabrocho el sujetador. Mierda, estaba desnuda, esto se ponia serio, sin embargo no queria detenerse, no podia hacerlo. No tan pronto.

-Oh!- gimio cuando la boca de Edward le cubrio un pecho y mordisqueo un pezon hasta que sintio como sus terminaciones nerviosas vibraban. La sensacion se multiplico cuando Emmett le pellizco la cima del otro pecho en el mismo momento que inclinaba la cabeza y le cubria la boca con un beso arrollador.

Emmett era un artista, mas que besarla la seducia sin palabras. Jugueteo con ella, provocandola con su beso para luego retroceder. Solo aquel beso habria sido suficiente para hacerle perder la cabeza... las sensaciones que sentia en ese momento eran explosivas.

Edward cambio con decision de pecho, apartando los dedos de Emmett. Mordio con suavidad y luego lo lamio con la lengua justo en el mismo momento en que apretaba la dura protuberancia de su ereccion contra el clitoris de Bella.

El ardiente beso de Emmett amortiguaba los sonidos que Bella emitio cuando Edward embistio en el lugar adecuado mientras succionaba su pezon con ferocidad. Sus labios temblaron cuando el retrocedio jadeante para tomar aire.

- Sabes tan dulce como el azucar- la alabo Emmett acariciandole con la boca el lateral de su cuello mientras con el pulgar le rozaba el pezon todavia humedo de la boca de Edward.- Tan dulce que te deshaces.

Esa habil boca le recorrio la barbilla, subio por la mejilla y se hundio de nuevo en sus labios. El se excito con el beso haciendola arder cada vez mas, prometiendole con cada caricia que la satisfaria... a su debido tiempo. A su manera.

Edward continuo restregandose contra su clitoris, friccionando con furia, encendiendola de la cintura para abajo. Le pellizco los pezones, retorciendoselos en uno y otro sentido, estimulando sus sensaciones. Cuando ella jadeo y se sujeto a los brazos de Edward jurando que se iba a correr, tanto el como Emmett retrocedieron. Bella grito de frustracion.

Edward le dirigio una mirada despiada y le rozo el sensible pezon.

- ¿Quieres mas, gatita?

Estaba jugando con ella. Bueno, estaban. Pero le traia sin cuidado. Jamas habia sentido nada parecido al placer que Emmett y Edward le estaban dando.

- Por favor- la palabra salio de su boca en un jadeo.

Emmett se inclino para depositar otro de sus devastadores besos. Edward continuo con la ritmica friccion de su miembro contra el clitoris de Bella, al mismo tiempo que le mordisqueaba los pezones. .

- Mas- La palabra escapo de sus labios con un jadeo urgente.

Edward la beso por encima de los pechos mientras Emmett la inmovilizo con otro beso devorador. Bella apostaria a que cuando Emmett posaba su boca sobre una mujer no habria nada que esta pudiese negarle.

Cuando mas maravilloso era, Edward le mordisqueo el lobulo y la rodeo con sus brazos. Las sensaciones se volvieron mas intensas. Bella se arqueo contra su musculoso pecho, odiando cualquier prenda que se interpusiera entre ellos.

Bella jamas penso que podria desear tanto a un hombre tan irritante, pero sin saber por que, lo hacia.

-¿Que mas quieres?- el sedoso susurro de Edward se deslizo por su espalda, luego parecio acariciarla en aquel lugar mojado que suspiraba dolorosamente por el.

¿Como conseguia hacer eso con un solo susurro?¿y como lograba que el sonido de su voz se clavara directamente en su clitoris?

Emmett levanto la cabeza para oir su respuesta.

- Me siento genial -fue todo lo que pudo responder.

- Puede ser todavia mejor- le murmuro Emmett en el otro oido.

Por lo general Bella estaba echa de una pasta dura, pero ese placer aplastaba su voluntad.

-Si deseas mas, te lo daremos. Quiero ponerte boca abajo sobre la mesa de la cocina y observar como Emmett te succiona el clitoris mientras tu me succionas a mi.

Con los ojos nublados de deseo, Bella echo una mirada de reojo a la mesa. Podia imaginar la escena con mucha facilidad. Jamas le habia echo una mamada a un hombre, pero lo intentaria. De hecho le encantaria que al señor duro se le aflojaran las rodillas. Y si un beso con Emmett era el cielo, no podia ni imaginar lo fabuloso que seria con el sexo oral.

-Vale -dijo Bella e inspiro profundamente.

-Sera mejor que esperes a oir a que estas accediendo.

-Edward -lo interrumpio Emmett con el ceño fruncido.

-Debe oirlo todo.

Edward la tomo por las mejillas y la forzo a mirarlo a los ojos.

-Luego quiero llevarte a la cama y observar como Emmett hunde su miembro profundamente en ti mientras jadeas, gritas y te corres. Mientras el esta en ello yo me ocupare de tu dulce culito, y te follaremos a la vez. Juntos. Con fuerza. Durante toda la noche, hasta que estes agotada, saciada, exhausta.

El calor y la alarma la atravesaron a un mismo tiempo. La idea la atraia de una manera prohibida. Podia imaginarse perfectamente el estar con dos hombres a la vez, y no dudaba que estos dos la hicieran gozar, pero ella queria conservar su virginidad. Y lo haria, no importa cuanto le costara.

Ademas, Edward le daba a entender con sus palabras que solo queria utilizarla. Como si fuera una mujer cualquiera a la cual podia echarle un polvo una noche. Esto la enfadaba.

-Luego volveremos a poseerte -continuo Edward con voz ronca- Dormiremos una hora y volveremos a tomarte otra vez, tan dura y profundamente que no podras andar ni sentarte en una semana. ¿Que te parece gatita?¿Entiendes de que va esto?

Por su mirada podia notar perfectamente que Edward la deseaba, para follar, nada mas. No le importaba si con ello la ayudaba o no.

Bella trago saliva, intentando pensar a traves de la profunda rabia que sentia. En ese momento, para Bella, Edward era un gilipollas, lo cual queria decir que sus primeras impresiones eran correctas.

-Acudi a ti para pedirte un favor, y actuas como si estuvieras ante un pañuelo desechable.

Edward se encogio de hombros.

-Eso es lo que estoy haciendo, ayudarte. Si eres capaz de aguantar el ritmo que Emmett y yo te demos en una noche, estaras preparada para aguantar todo lo que quiera el niño bonito. ¿Te apuntas o no?

-En primer lugar, tengo intencion de conservar mi virginidad para Jacob. Ya te lo dije.

-Genial. Supongo que tu boca y tu culo acabaran escocidos, pero puedo vivir sin tu coño. ¿Y tu Emmett?

Bella le dirigio una mirada a Emmett.

-Yo no tomaria nada que Bella no quisiera dar.

-¿Ves? Todo resuelto. Subete a la mesa- contesto Edward con una tensa sonrisa.

Bella observo como Edward se desabrochaba el boton de sus vaqueros. Sus nervios se crisparon. Actuaban como un par de lobos hambrientos. ¿Acaso esperaban que iba a subirse a la mesa y se iba a convertir en su merienda, que iba a abrise de piernas, hacerle una mamada y...? NO.

Ella no habia ido alli a buscar un final feliz. Pero al menos penso que le explicarian un poco de que iba todo aquello, que irian despacio, la harian sentir segura y que podria dar y recibir placer. No algo tosco y rudo para ahuyentarla.

Su cuerpo se enfrio y la logica ocupo su lugar.

-En segundo lugar- continuo ella -no me gusta tu actitud. Actuas como si yo no fuera mas que un agujero mojado en el que meterte.

-Eso suena bastante preciso. Tu aprendes. Nosotros disfrutamos. Subete a la mesa.

Bella observo como se bajaba la cremallera. Emmett se quito la camiseta y la tiro al suelo, exponiendo su imponente pecho ante ella.

Bella sintio miedo. Edward habia dejado bien claro que solo la veia como sexo facil y aunque le dio la sensacion que Emmett no seria muy rudo con ella, no podia asegurarlo.

Recogio su ropa, se pudo sus pantalones y se cubrio el pecho con la camisa.

-Vine a pedirte un favor.- le temblo la voz.

-Y tenemos dos duras pollas preparadas para concedertelo. Un favor con favor se paga. Subete a la mesa.

-No. Acudi a ti porque pense - nego con la cabeza- Siempre te comportaste como un idiota cuando trabajabas para mi padre, pero jamas me habias parecido despiadado. Ahora veo que estaba equivocada.

-Bella - Emmett dio un paso hacia ella.

-¡Quieto! Edward me acaba de tratar como una puta sin valor, y tu lo has permitido.

-Te has ofrecido como si lo fueras, ¿Que esperabas? - contesto Edward.

-Vete al infierno - les dio la espalda y se metio el sujetador y el tanga en el bolsillo.

-Ya estoy alli, gatita. Estoy tan duro que el resto de mi cuerpo se ha quedado sin sangre. ¿Seguro que no quieres quedarte y echarme una mano?

Lo que le faltaba.

-Hablando de manos, tu tienes un par con cinco dedos cada una. Que las disfrutes.

Bella se encamino a la puerta. El portazo resono en la tranquila casa hasta que ella puso el coche en marcha y se alejo a toda velocidad.

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